GRACIAS POR LEER Y NO ME MATEN T^T
Minho
se encontraba en la biblioteca como siempre que algo sucedía, su lugar
preferido para perderse entre la humanidad, leer cada libro que lleva a viajar
por muchos lugares y tiempos diferentes. Un lugar en donde nadie le recriminaba
por ser quien era, un nerd en toda esa universidad, que muy pocos son capaces
de entrar si no tienen los recursos para entrar.
Miembro
becado por sus excelentes calificaciones es objeto de burlas de todos, excepto
de un chico, un chico que siempre lo ve en la biblioteca escondido entre tantos
libros, que solo busca estar un rato en paz y solo.
Changmin
se encuentra estudiando para uno de los exámenes mas estresantes de toda su
carrera, éste decidirá si puede terminar su carrera o no, pero, hay cosas que
la verdad no entiende, está bien que ya casi ha leído todos los libros y nada.
-disculpe,
tendrá al algún libro de ciencia cuántica avanza? –pregunta el moreno a la
bibliotecaria.
-pues…
si hay, solo que ahorita está ocupado por un estudiante, mira… es él. –la
bibliotecaria le señala a un muchacho de cabello largo, grandes ojos que se ven
pequeños por los lentes y ropa un poco desaliñada por todas las vueltas que da
en la silla.
El
moreno agradece y se acerca al chico, se le queda viendo un poco pues no sabe
quien es.
-este…
disculpa… -Minho levanta la mirada y se encuentra con uno de sus pesadillas mas
aterrantes, el morocho, que es conocido por su lengua afilada, líder del equipo
de debate y presidente estudiantil.
-¿Necesita
algo?-pregunta Minho un poco sorprendido y extrañado.
-si,
veras, necesito ese libro que estas leyendo, aunque es un poco extraño que tu
lo estés leyendo, estas en 3º no?? –el chico asiento- es un poco avanzado para
ti.
-si
bueno, es interesante todo lo que viene aquí, pero aquí tiene. –le entrega el
libro y se levanta para ir a buscar otro libro en que perderse, el moreno se le
queda viendo, no se ha dado cuenta que lo sigue con la mirada, que algo en su
voz le ha llamado la atención, así como la forma de caminar, y esos labios…
esos labios que se miran antojables.
-que
estoy pensando.. –toma el libro y se va a donde tiene sus cosas, abriendo el
libro en la página que necesita, pero se da cuenta que todo tiene notas, notas
que le facilitan su trabajo, preguntándose quien es la persona que le ha
solucionado un poco la existencia, se acerca a la bibliotecaria.
-disculpe…
alguien ha hecho notas en este libro, no sabe quien pudo ser?, me gustaría
pedirle un poco de ayuda.
-déjeme
ver la letra, después lo regañaré –el moreno le acerca el libro – la letra es
de Minho, el chico que tenia el libro antes que tu, es un estudiante ejemplar,
es el chico becado.
Changmin
se sorprende un poco, agradece a la bibliotecaria y se va en busca del menor no
encontrándolo por ningún lado, algo decepcionado se retira a su casa.
Ha
pasado alrededor de una semana y Changmin busca a Minho, no encontrándolo en
ninguna parte, ni siquiera en la biblioteca, espera que este día sea de suerte;
entra a la biblioteca y lo primero que encuentra es a Minho sobre una escalera tratando de bajar
uno de los libros, pero para sorpresa del menor, la escalera esta mal colocada,
por lo que pronto ve su caída al suelo, caída que no llego a ser tan dolorosa,
pues ha caído arriba de alguien.
-estas….
Auch… bien?? –pregunta Changmin con sus manos en la espalda del menor, y su
espalda en el suelo, la caída fue algo estrepitosa, pero alcanzó a atrapar al
muchacho.
-si,
creo… gracias –Minho se levanta poco a poco y se da cuenta que es Changmin el
que lo atrapo. – lo siento mucho, perdón… no fue mi intención, lo siento, disculpeme.
-creo
que no necesitas pedir perdón por tanto, pero me puedes hacer un favor
–el
menor se le queda viendo un poco extrañado por la petición. –necesito un poco
de ayuda con un trabajo, y me di cuenta que tu eres el indicado.
-claro,
en que le puedo ayudar. –le pregunta ayudandole a levantarse y caminando hacia
una de las mesas, Changmin sacó el libro y se lo mostró.
-aquí
hay anotaciones que me ayudaron en esta parte, pero de allí en adelante no hay
nada, esta letra es tuya… ayudame a entender un poco esto.
Minho
se acercó al libro y empezó a leer, para después sacar un papel y empezar a
hacer anotaciones un tanto mas sencillas, o le hablaba para que entendiera,
pero el moreno no escuchaba nada, estaba tan perdido en como esos labios se
movían tan sensuales, en como sus ojos mostraban determinación y concentración
al estar leyendo, tan perdido estaba en sus pensamientos que ni cuenta se dio
cuando el menor le estaba llamando, hasta que paso una de sus manos por el
frente.
-Changmin-sumbae,
se encuentra bien?
-no
me digas sumbae, y si estoy bien, y entonces, como se hace eso?? –el menor se
le quedó viendo con una ceja alzada que Changmin no dejo de largo. –¿Qué?
-le
acabo de explicar todo y no me hizo caso.
-a
este, perdón, estaba pensando en tus labios… - ¿qué acaba de decir? , el menor
se le quedo viendo sorprendido y rápido un calor subió por todo su cuerpo hasta
agolparse en sus mejillas .
-este,
creo que por ahora hay le dejamos, necesito irme, ya es hora. –Minho se levanto
sonrojado y nervioso aun por las palabras y la mirada del moreno, empezó a tomar
rumbo a la salida cuando Changmin lo alcanzó.
-espera,
perdón, no fue mi intención hacerte sentir nervioso y nada, es mas, te llevo a
donde tienes que ir como recompensa. –le dijo algo alterado y nervioso.
-no
se preocupe, descanse, me retiro. –Minho volvió a retomar su camino y se fue
directo a su trabajo, en donde tenia que ver también con libros, una pequeña
librería con un café al lado, para el gusto de la mayoría de los estudiantes,
donde podrías ir a platicar con tus amigos o pasar un rato leyendo.
Changmin
se sorprendió que Minho trabajara también, pero luego la realidad lo golpeó, el
menor era becado, por lo tanto tenía que
trabajar para poder sustentarse; entró a la cafetería sin darse cuenta en lo
que hacía, hasta que Minho lo recibió sorprendido.
-¿necesita
algo? –preguntó con las mejillas sonrojadas. Changmin tomó camino hacia una de
las mesas y el menor le seguía, le pidió un café y un pequeño postre. Minho
anotó todo y se fue por el pedido del mayor.
La
campanilla del local sonó y por ella entraron un par de jóvenes que rápido
localizaron al menor y se fueron tras él, Minho se veía incomodo por todos
lados, trataba de ser amable pero la verdad la paciencia se le estaba acabando.
-hey!!!
¿¡Que creen que están haciendo!? –Changmin se levantó de su lugar y se acercó
al menor, pasando su mano por la cintura de éste, haciéndolo brincar pero no se
apartó de él.
-y
tú quien eres, no me digas!!!! Eres su novio!!!!... lo sabía, eres un marica
Minho!!!- un golpe fue a parar al rostro del idiota ese por parte de Changmin,
que se enfureció por cómo trataban al menor, unos brazos lo retuvieron de que
fuera a darle una paliza a ese tipo.
-Changmin
hyung!!! No!!!!, tranquilo, no valen la pena!! –Minho trataba de detener al
Changmin para evitar problemas en su trabajo, aunque ya sus jefes se habían
dado cuenta, dándole mas tarde el despido.
-perdón
Minho –dijo el morocho, algo resentido por los jefes del menor, por no darle
otra oportunidad y por ser literal mente su culpa.
-no
se preocupe sumbae, solo, necesito otro trabajo-dijo Minho algo cabizbajo y una
idea pasó por la mente del mayor.
-¡¡ya
se!!! Y si eres mi tutor? Te pagaré por las clases. –dijo Changmin algo
sonriente, pero pronto se dio cuenta que la verdad no necesita tutor, solo en
ese momento.
-no
creo que sea buena idea, iré a la biblioteca, vi que necesitan un ayudante, lo
mas probable es que me encuentre allá. –le dijo con una gran sonrisa y
caminando rumbo a la universidad otra vez.
Changmin
lo seguía, la verdad no sabia porque se preocupaba tanto por el chico, siendo
que nunca se interesaba por nadie, sabia sus preferencias, pero la verdad,
estaba mas concentrado en la escuela y hacerles saber a sus padres que ya
estaba listo para el puesto.
Llegaron
a la biblioteca y lo primero que vieron fue a una pareja besándose, ambos se
sonrojaron violentamente, el ver como la pareja se entregaba mimos y caricias
sin llegar a la obsceno, es algo que a los dos los dejó con ansias.
Ambos
se encontraban en una mesa, uno frente a otro, Changmin batallando un poco y
Minho leyendo un libro de literatura, tan perdido estaba en su lectura que no
notó cuando Changmin se le quedó viendo, admirando cada detalle de su rostro,
los ojos que ahora si podía ver por completo, ya que se había quitado los lentes,
las cejas algo tupidas, sus mejillas sonrojadas, leyendo algo que la verdad no
sabía porque leía y esos labios, que se curvaban en un pequeña sonrisa, algo
sensual y tierna a la vez. Poco a poco, hipnotizado por esos labios, Changmin
se fue acercando hasta quedar muy cerca del rostro de Minho.
Sintió
cosquillas en su rostro y levanto la mirada, encontrándose con un Changmin muy
cerca, viendo sus labios, tragó hondo y se relamió los labios y esa fue la gota
que derramó el vaso, sus labios se unieron en un beso, un roce algo tímido por
ambos, pero que pronto se hizo algo necesitado, ambos se separaron por falta de
aire, Changmin se levantó de su lugar, rodeó la mesa y se sentó a un lado de
Minho que se encontraba algo atónito por lo que acaba de pasar.
Changmin
tomó nuevamente el mentón del menor y se dirigió a sus labios, esos que con el
paso de los días deseaba probar, ser él el único capaz de probar y saborear
como lo estaba haciendo ahora, siendo capaz de dejar sin respiración a ambos,
siendo no dueños de esas manos que pronto empezaron a calar tratando de
encontrar refugio en la piel del otro.
Minho
no sabia como reaccionar, bueno, reaccionaba al beso, sentía ya esas manos en
su cadera que lo levantaban y no se hizo del rogar, pronto se encontraba sobre
las piernas del mayor, pasando sus largas piernas sobre las caderas para una
mejor posición de encuentro; no sabía si estaba bien o mal el dejar que eso pasara, vamos que el
moreno desde la primera vez que lo vio le llamó la atención, se veía regio y alguien
a quien no podrías alcanzar aunque hicieras mucho esfuerzo, y él, el solo le
pudo hablar gracias a un libro, un libro que para él de ahora en adelante, era
un tesoro.
El
beso se fue tornando más apremiante y necesitado, las manos de Minho se encontraban
sobre el cuello del mayor y las de éste sobre las caderas de Minho, encontrando
el borde y metiendo sus manos para sentir esa piel; un jadeo salió de los
labios del menor, y aprovecharon para poder seguir con un beso mas profundo,
sintiendo ambos sus lenguas y bailando entre ellas algo apremiante.
Eran
mas de las 9 de la noche, la biblioteca se encontraba sola, excepto claro por
ellos dos y otras parejillas que se refugiaban allí, las caderas de Minho se
friccionaban contra las del mayor, despertando sus hormonas, sacándole un
gemido y posando su rostro entre el cuello y el hombro del menor, besando parte
de éstos y acariciando la cintura y cadera del menor, dejando marcas con sus
dedos de tanto apretar esa piel blanca.
Minho
sentía que estaba soñando, sentir esas caricias entre tiernas y atrevidas lo
tenían al borde del delirio, sentía que podía morir ahí mismo si no era porque
la verdad lo estaba disfrutando, esas manos que se aferraban con fuerza a su
cadera, no dejándole escapar.
Ambos
se separaron para verse a los ojos, denotaban pasión y deseo, encontrarse solos
en una sola piel, probar y ser grabado por el otro, terminar toda esa locura de
una vez por todas; Changmin levantó a Minho de su cadera notando su
semi ereccion y la del menor, le dio un
corto beso en los labios, le tomó de la mano y se fueron a uno de esos lugares
en donde solo pueden entrar cierto numero de chicos, un cubículo, que
estaba casi tapado de libros, en donde
nadie los podría ver.
Al
entrar Changmin volvió a atacar los labios del menor, posando sus manos en la
cadera, buscando mas contacto, alzando esa playera y permitiéndole tocar y
admirar la piel blanca del menor; Minho suspiraba y jadeaba cada tanto,
disfrutando de los toques y roces del mayor, y es que se sentía en la gloria
divina, ni todos esos libros se comparaban con lo que estaba sintiendo en ése
momento.
Besos
mas apremiantes y caricias certeras eran un elixir para ambos, pronto las
prendas fueron desapareciendo, y besos húmedos sobre sus torsos aparecieron, gemidos
y suspiros en ambas bocas, mordidas en ciertas partes del cuerpo que les hacía
jadear; manos que buscaban el mayor de los contactos que alcanzaron cuando
sintieron la erección del otro.
-ah!!!
hyung… mas!!! –Minho le pidió retorciendo se de placer por la mano del mayor en
su entrepierna, acariciando sobre los pantalones. Los brazos de Minho fueron a
los hombros de Changmin, un beso apasionado que les corta las respiraciones,
después sus manos inquietas, buscando la erección del mayor que encontró después
de desabro charle los pantalones.
-min… Minho – exaló exitado cuando sintió esas manos delicadas sobre su erección.
-hyung…
quiero… -le dijo entrecortado y exitado.
El
mayor entendió, le retiró las prendas y llevó sus dedos a su boca para lubricarlos,
pero Minho le apartó y se los llevó él, cuando sintió que ya estaban, los sacó
de su boca y se volteó.
-lo
haré despacio… espero… - Changmin se agachó, le abrió las piernas y poco a poco
fue introduciendo un dedo, y no duró mucho en que ya su erección se perfilaba
en esa cavidad que lo recibió.
Quejidos
salían de sus labios, mas no se inmutó, quería sentirlo dentro de él, hacerle
saber que desde que entró en esa escuela le pertenecía su corazón y todos sus
pensamientos; las estocadas llegaron apenas tocara el fondo, ambos gimiendo,
esperando mas por el otro.
Cambiando
posiciones tanto mas a gusto para ambos, siendo Changmin quien se acomodara
mejor para no dejar de sentir esa deliciosa sensación de encierro sobre su
miembro. Estocadas fuertes y certeras, exitandolos más con esas sucias palabras
que se dedicaban y que no eran capaces de comprender por tal momento.
Pronto
el ritmo aumentó y Minho se dio a la tarea de atender su erección,
recorriéndole unas descargas por toda su columna hasta terminar en un pequeño
estirón que hizo a su miembro correrse en tu torso, Changmin siguió minutos mas
y también logró correrse.
Ambos
estaban con los temblores de sus cuerpos, respiraciones que calmada mente se
controlaron, susurros y suspiros fueron entregados, el rostro de Changmin
estaba entre el hombro y cuello de Minho respirando su aroma y grabándoselo
para la eternidad.
-Hyung,
creo que es hora de que me valla, son las 12. –le dijo Minho tratando de
retirarlo de su cuerpo, pero Changmin lo rodeo en un abrazo que lo dejó sin
respiración.
-un
ratito mas Minho ah… solo un rato más – le dijo, acariciando con su nariz parte
del cuello, provocando cosquillas y que salieran unas pequeñas risas.
-esta
bien, pero vistámonos, me está dando vergüenza. –le dijo de colores, y es que
ya el raciocinio había llegado a él y se dio cuenta de lo que acababa de pasar,
el mayor no refutó, le ayudo a vestir viendo que no se podía mover mucho y
luego salieron rumbo a los dormitorios.
-quedate
esta noche conmigo Minho ah – le dijo abrazándole por la espalda y pasando sus
manos por el torso del menor.
-hyung… será mejor que vaya a dormir, ya nos veremos
mañana. –le dijo tranquilo, y es que lo que él quería era ya dormir, después de
tan extenuante ejercicio, un baño caliente y la pijama, su cama le hacia
ojitos.
-no
quiero, quiero estar contigo. –le dijo apretándolo a él, el menor se sonrojó y
sonrió bobamente, volteó y se encontró con los labios que respondieron tan
abiertamente a esa caricia húmeda.
-esta
bien hyung, pero hay que bañarse, te espero. –pero mas tardó en decir te espero
que en Changmin llevarlo casi corriendo al dormitorio del menor y encerrarse
los dos en el baño, en donde nuevas caricias calleron sobre ellos, llevándolos
otra vez a esa danza tan exitante y que sólo parejas que en realidad se
aprecian logran llegar a tan rico momento.
Ninguno
sabía que los momentos mas importantes están por llegar después de que esa
noche se entregaron, momentos en que, la realidad les golpearía y que les
acarrearía ciertos problemas con sus padres y amigos… y es que, si un bebo se
acerca no es cualquier cosa.
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